Ambliopía

Ambliopía

Ambliopía

Ambliopía:

El cerebro y el ojo trabajan juntos para producir la visión. La luz entra en el ojo y se transforma en signos nerviosos que viajan a través del nervio óptico al cerebro. El ojo necesita ver bien para desarrollar por completo capacidad visual.

La ambliopía también conocida como ojo vago o perezoso, es una condición en la que un ojo anatómicamente sano desarrolla su potencial visual. El ojo se ve normal, pero no tiene buena agudeza visual hace que el cerebro utilice las imágenes percibidas por el ojo contralateral que tiene buena visión deteniéndose así el desarrollo funcional del ojo ambliope.  

¿Qué causa la ambliopía?

La causa más común de ambliopía son los defectos refractivos como la hipermetropía y el astigmatismo, que no han sido corregidos oportunamente. Es común que el niño no manifieste que tiene mala visión por un ojo, de allí la importancia de los controles oftalmológicos preventivos durante la infancia.

¿Cómo se trata la ambliopía?

Una vez detectado el problema refractivo en el ojo ambliope debe ser corregido, y para promover el desarrollo del potencial visual, utiliza la deprivación visual del ojo sano mediante el uso de parches o gotas. Al bloquear la visión del ojo con buena agudeza visual, el ojo ambliope comienza a ejercitarse hasta llegar al 100% de su capacidad.

El tratamiento de la ambliopía es más eficaz cuando se realiza a edades tempranas, de hecho esta descrito un periodo de plasticidad cerebral antes de los 6 años durante el cual la recuperación de la agudeza visual es rápida y completa.

La ambliopía se asocia también con el estrabismo (ojos desviados), bien sea como consecuencia de un defecto refractivo (estrabismo convergente en la hipermetropía) o simplemente la desviación de uno de los ojos hace que el cerebro deje de utilizar la imagen que este percibe. En este último caso, puede ser necesario el tratamiento quirúrgico.